La llegada masiva de sargazo a las costas del Caribe mexicano comienza a generar afectaciones directas en segmentos turísticos como el de bodas, donde al menos 10 mil reservaciones se han visto impactadas, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
Su presidente, Octavio de la Torre de Stéffano, señaló que el problema también representa una fuerte carga económica para el sector hotelero, que destina más de 150 millones de dólares anuales a las labores de limpieza y manejo de esta biomasa.
Ante esta situación, empresarios buscarán establecer una mesa de trabajo con autoridades federales y locales para analizar incentivos y mecanismos fiscales que permitan distribuir los costos y evitar que la atención del sargazo recaiga únicamente en negocios turísticos que también enfrentan pérdida de clientes.
El sector privado también plantea convertir el problema en una oportunidad económica. Actualmente existen 198 iniciativas para aprovechar el sargazo, de las cuales 11 tendrían posibilidades de escalar hacia usos industriales.
Por su parte, el Gobierno federal anunció una inversión de 2 mil 635 millones de pesos para fortalecer la estrategia contra el sargazo, que contempla recolección en aguas abiertas y zonas costeras, retiro en playas y disposición final.
Entre las acciones previstas se encuentran nuevas embarcaciones especializadas y alrededor de 50 kilómetros de barreras de contención en zonas como Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual. La estrategia busca alcanzar una capacidad de recolección de hasta 4 mil toneladas diarias en 2027.
Además, autoridades y sector privado trabajan en alternativas para transformar esta biomasa en productos como biofertilizantes, biocarbón y biogás.
