El portaaviones USS Abraham Lincoln atracó este miércoles en el puerto de Laem Chabang, Tailandia, poniendo fin a 286 días consecutivos de navegación, uno de los despliegues más prolongados registrados por la Marina de Estados Unidos en los últimos años.
La embarcación, con cerca de 5 mil marinos e infantes de marina, zarpó de San Diego en noviembre de 2025 con destino al Pacífico, pero fue redirigida a Oriente Medio para respaldar las operaciones militares estadounidenses durante el conflicto con Irán. En el transcurso de toda la misión solo realizó dos escalas técnicas para reabastecimiento, en Guam y Omán, sin permitir el descenso de la tripulación.

En las últimas semanas, el despliegue fue objeto de fuertes críticas luego de que familiares y medios especializados denunciaran las difíciles condiciones a bordo. Entre los reportes figuraban escasez de alimentos, problemas en el suministro de agua, fallas en los sistemas sanitarios, falta de artículos de higiene y un deterioro en la salud mental de los marinos.
Las denuncias cobraron mayor relevancia después de que un tripulante cayera al mar en agosto en un incidente relacionado con problemas de salud mental. Posteriormente, el Departamento de Defensa reconoció que durante la misión se registraron casos de afectaciones psicológicas entre la tripulación, aunque rechazó que existiera una crisis generalizada a bordo.
La estancia en Tailandia se prolongará hasta el próximo domingo y permitirá que los marinos descansen antes de emprender el viaje de regreso a Estados Unidos, donde el portaaviones será relevado por el USS George Washington en las operaciones de la región.
El regreso del USS Abraham Lincoln ocurre mientras persisten las tensiones entre Estados Unidos e Irán, luego del intercambio de ataques registrado en los últimos días, contexto que mantuvo al buque desplegado durante gran parte de su misión.
JCSC

